Querido Perpéculum Psicoanalíticus:
Hoy fui a ver a mi ex (no ex) pololo, el Cristian. Y aunque sigue insoportablemente lindo, y sus besos siguen excitándome más que la mierda, no estoy completamente seguro de mis sentimientos.
He sentido mucho miedo últimamente, y quizá es eso lo que me impide sentir algo más allá que hambre y ganas de cagar. Como que mi vida está re-vacía, y me cuesta mucho asimilar una nueva sensación. Y eso me provoca aún más miedo, y un conflicto jevi, porque no quiero transformarme en un pedazo de piedra, o por lo menos, no quiero que mi corazón lo haga.
Pretendo sentir cosas, porque de eso va la vida, en sentir, en reír, y llorar si es necesario.
Si tengo que darme cuenta tarde que estoy enamorado del Cristian, que así sea. Si no, será algo bastante más difícil de asimilar, y de seguro te llegaré con muchas más preguntas.
Mi punto, es que, necesito sentir algo.
¡Reacciona!
Porque la acción ya está hecha hace rato.
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