26 de diciembre de 2011

No me alcanza para conformarme.

La espera continúa, y como placebos, atravieso películas, y cortometrajes homosexuales por mi garganta, para calmar el dolor, para apaciguar el sufrimiento.
No la estoy pasando bien, y de hecho, mi navidad fue un asco, aunque eso tuve que guardármelo, no me convenía ponerme a llorar y amargarle la navidad a mi hermano, que, en el fondo, fue el único que la disfrutó.
Me quedé esperando tu respuestas...
Sigo esperando tus respuestas...

Y por mucho que vea películas, no pasa una hora sin revisar facebook para ver si tengo algún tipo de mensaje tuyo.
Y por mucho que recuerde nuestros días, no paso una hora sin desear repetir todo lo que me entregaste en ese mes bonito de mi vida. El mes más bonito de mi vida.

Todo esto me hace asombrarme de la vida, y de cómo, de un minuto para otro se te cambia la cinta, y comienza el lado B de una relación. Esa parte donde se sufre. Esa parte por la que pasan todas las parejas.
Mi impotencia nace porque no eres ni tú ni yo el problema.
Mi impotencia nace porque no somos culpables de nada, no se puede ser culpable cuando no se ha hecho nada malo.
Y no creo que nuestro amor sea malo. No lo creo.

Por ahora, me conformaría con que supieras que te sigo esperando, y que estoy sufriendo por esto tanto (o incluso más) que tú.
Me conformaría con que supieras que te amo, y que sigo haciéndolo con mucha fuerza, pero mi cobardía es más grande, y mientras más te amo, más me odio a mi mismo por no tener el valor suficiente como para llamarte.
No quiero odiar a nadie, pero esas dos personas que quieren alejarme de ti a toda costa, me están haciendo daño por hacer feliz a su hijo. O al menos eso debías haberles explicado, que yo te hice feliz.

Me conformaría con que supieras que te amo, pero no me alcanza para conformarme, ni para eso tengo.

All good things comes to those who can
wait.
Better things comes to those who are
patients.

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