6 de junio de 2011

¡Tonta!

Los pocos días previos a éste no habían sido de lo mejor. La vida es un rompecabezas compuesto de mil y una piezas diferentes. Una sola que esté mal puesta, y arruina toda la perfecta estructura de las demás. Entonces ella se encontraba en la encrucijada de tener una pieza mal puesta, una pieza que debía estar puesta, pero que sin embargo, no sabía dónde colocar.
Entonces ésta pieza atacó a lo más débil: el corazón. Y la relación de lindos "te quiero" pasó de poco a un simple, "me gustas", y terminó por ser un equívoco "te extraño".
Mentir es feo, lo tenía claro, por eso dijo las cosas como eran. Exigía poco y recibía nada. Daba mucho y le exigían poco.
Transparencia, humildad e incluso honestidad fue lo que vio en la otra chica, pero así no se puede. A kilómetros de distancia no se puede.
Seguía extrañando. Tal y como el tipo del café, pero ella extrañaba una disculpa, no de parte de ella, si no que quería darlas. Era exasperada, y lamentaba haber reaccionado así; pero como dicen, todos merecen una segunda oportunidad, y ésta chica de la octava, no fue capaz de otorgársela.
Extrañaba a su ranita, echaba de menos cuando prometió que jamás pasaría a algo más.

No quiero ser, otra mujer, de tu historial
Quiero ser la única especial.

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