22 de marzo de 2012

Diez más ocho.

Cuando me hablan sobre predeterminación metafísica, como que tiendo a pensar que si uno va con la idea de que "x" suceso va a pasar, el suceso ocurre, por teoría del caos, o qué mierda se yo, pero ocurre.
Entonces, cuando me decían: "qué piensas hacer para tus 18", siempre se me venía a la mente la idea de: "nada, voy a morir antes".
Pero parece que no lo pensaba en realidad, o todavía no tengo que morir, porque antes tengo que vivir en un piso 22 para arrojarme de él, qué se yo.
Mi punto es que los dieciocho años están acá. Y llegó la mayoría de edad, las responsabilidades, y cosas que un pendejo de diecíseis años jura que controla, que maneja, pero que te das cuenta, que conforme te vuelves más viejo, más dependiente del sistema te vuelves.
La magia está en adaptarlo a tu manera, sin salirse de los límites, o así es como veo yo mi mundo.
Y con gran alegría digo que me estoy volviendo viejo, y que la vida se me adelanta, y yo intento resagarla, pero ni cagando lo logro.
Ahora lo importante es ser feliz, y buscar lo que me hace bien, y evitar lo que me daña.
Rescato todo lo de hoy, incluso los saludos de personas inesperadas, saludos anónimos, y saludos con la cara expuesta. Me hicieron sentir infinitamente querido, y recordado c:

Gracias.

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