La inseguridad revive de las cenizas.
Dormida estaba, como un ave fénix muerto. Pero ahora vuelve a atormentarme de nuevo quemando todo rastro de ímpetu homosexual.
Y entonces soy la oveja negra de la familia. El causante de todos los problemas que han ocurrido, porque nací así, jamás escogí serlo.
Y entonces me cuestiono, si efectivamente nací así, y me pregunto en qué momento exacto elegí serlo, y en qué estaba pensando cuando tomé tal decisión.
Y entonces me culpo, porque elegí ser un leproso, esos de los que la sociedad de mierda, pacata hasta su final, dice apoyar, pero en el momento de los qui'ubos, te da la espalda, te apunta con el dedo, y se pasan por la raja que no estén libres de pecado, lanzan la primera piedra igual.
Me carga tener que ocultarme el amor que siento, el cariño que siento por un niño, -porque, si, me gustan los niños-.
Me carga tener que llevar a mi pololo a la casa con cara de amigo, y tener que sonreirle al mundo caminando a unos cuantos metros.
Me carga tener que mentir sobre mi identidad, porque el mentiroso que miran a diario no se llama ni Nelson, ni Asho, ni Andres. De Segura no tiene nada, y es una mierda de Caro.
Nelson Andrés Segura Caro, es efectivamente, gay. ¿Contentos?
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