Las hueás en mi vida pasan rápido. Definitivamente rápido.
Y es que fue cosa de segundos: me doy cuenta que te amo, le cuento a mi mejor amigo, me dice qué lata, tomo la determinación de contarte, me dices que basta, que será mejor para mi (aunque no creo), te digo que no te eliminaré de nuevo, not anymore, me eliminas.
Consecuencias: mi corazón hecho mierda, y de, segundos antes, haber estado latiendo increíblemente fuerte por aquél que siempre estuvo ahí haciéndolo latir, ahora, ya no quedaba nada. Solo tu ventana que subía y bajaba con mi dedo, imaginándome que de los 221 amigos en facebook, solo me quedarían 220, porque tú tomaste la determinación por los dos, de desaparecer de mi vida.
Un "dos" con sabor a uno solo.
Un "dos" que nunca fue, y dudo que sea, un nosotros.
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