Querido niño de las afueras:
Ésta carta te la escribo para decirte que tienes razón -es complicado/extraño leerme diciéndole a alguien eso, porque soy súper mal perdedor-, te encuentro toditita la razón con respecto a tus escritos, después de todo, talvez nunca debimos cruzar esa línea de amistad que teníamos, pero te repito otra vez, como amigo, o como lo que me hayas sentido, necesito tiempo, porque al igual que tú -o más que tú- soy demasiado dependiente, incluso hasta medio obsesivo con un recurrente toque de vieja copuchenta. Lo que intento decirte, es que si te eliminé de cielo, mar y tierra, es porque teniéndote cerca al menos en un solo lugar, se me haría demasiado dificiliwitz aclararme. Creéme que me he desilucionado harto del otro ahuevonado, aún lo quiero terriblemente, pero es un discriminador de los de mi clase, y eso me tiene un poquitín bajoneado -no por eso triste-. Gracias por decirme que me merezco del pan y del pedazo, pero sinceramente ahora, no quiero/puedo tener ninguno de los dos, además, seamos claros, nunca debí iniciar nada si no estaba seguro de mis sentimientos, y ahí creo que me equivoqué terriblemente, y por eso pido disculpas, porque sé como te sentiste.
En fin niño de las tierras lejanas, lamento no haberte escrito antes, pero tienes que entender que mis prioridades son, y siempre serán, mis estudios, y estos días he estado lo que se llama, vomitando tareas.
Te quiero harto niño, y cuídate. Como siempre dice mi Popi Grilla: Sé Feliz =D.
Asho.
1 comentario:
Parcito de churines bonitos :* Más caballeros no pueden ser.
Te a-mo (L) y cuidate sadgashdhags
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