Debo admitir que la confesión que hice hoy en mi electivo fue bastante apresurada.
Debo admitir que fue poco acertada, porque estoy pasando por éste trance "emo", donde pienso cada cinco segundos que la vida no vale la pena vivirla. Donde se me ha perdido la personalidad alegre y optimista que solía tener ante las dificultades de la vida.
Debo admitir que dije que por amor no viviría, porque nunca lo he sentido recíproco, y esa misma mañana me preguntaba si sería amor lo que siento por ésta personita loca.
Sin embargo me retracto (estoy aprendiendo recién a retractarme), y ahora que lo pienso de una manera mucho más lúcida me doy cuenta (I realizeeeee ♫) que la vida, mi vida, vale la pena vivirla por el simple hecho de vivirla. Por querer descubrir algo más allá de lo que he descubierto, por buscar ese amor recíproco, ese primer beso, esa primera vez, ese triunfo, esa realización, ejecución y práctica de mi dogma principal... vivir mi vida, lo vale por el simple hecho de soñar.
2 comentarios:
Lindo.Simple :D
"Cuando élla se enamoró no pensó que el corazón era rojo. Rojo por siempre".
Éxito, Asho. Si te amo, así pium pium, pirín pín pín ♥.
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