Le llamo extranjero, porque viene de otro mundo, uno donde sólo hay como los de mi tipo [con los que no comparto mucho].
Es un afuerino que conocí en una expedición a un centro al que le tenía miedo, tanto a lo que iba a ser, como a lo que era el centro. Y cuando lo ví entrar, me impresionó su cara, su expresión de inmutable melancolía y vergüenza.
De loh callaos', de loh piores', de esoh que tiran la pieura' y despuéh esconden la mano.
Pensé que serías d'estas personas güenas, inocentes, pero te pareces tanto a mí, como yo mismo. El que compartiéramos gustos en comida fue mera coincidencia, porque no te busqué, como los hise con los otros, tú llegaste sólo.
De loh callaos', de loh piores', de esoh que tiran la pieura' y despuéh esconden la mano.
Me contaron cosas sobre tí, y comenzó la desconfianza, porque yo mismo analicé lo que intentabas hacer.
Pero ahora te digo, eres despreciable, por hacer daño a propósito. Por enamorar para después desilucionar. Porque "es tu forma de ser". Por ser extranjero. Por catetearme. Por piropearme. Por tirar la pieura' y esconder lah manoh.
2 comentarios:
Se puso feo todo.
Conversar contigo, quiero :*
Wow...Similar a la viuda
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