25 de septiembre de 2010

Consejos y una mierda.

¿Para qué me dan tantos consejos sobre que cosas hacer si después ni yo mismo los escucho?


Impotencia.

¿Para qué seguir tratando de moldearme si ni en un millón de años me calcomeran mi puto orgullo?

Estupidez.

¿Para qué pensar en mis amigos cuando tomo decisiones? Su dolor no me importa.


Desilución.


¿Para qué tomar buenas decisiones, el daño es sólo mío? Su dolor no me importa.

Cansancio.



Ok, soy bien irónico.

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