El 28 de enero, salí a la casa de la Nicole Troncoso. Fue súper amable y me invitó a tomar once a su casa. Conversamos sobre muchas cosas: universidad, mi vida, la de ella, tú, su pololo. El punto es que en un momento preguntó por la fecha, e inconscientemente le respondí. Pero fue hasta cuando iba en la micro que noté que ese día sábado, hubiésemos cumplido 3 meses de pololeo.
Lo primero que pienso ahora, es que es un moco. Muy poco tiempo. Y es que en general, estos últimos días, algo así como desde octubre del año pasado, han sido eternos, y siento que mi vida va lentísimo en comparación a cómo avanzamos nosotros dos.
Siempre, toda mi vida, he sido de sentir muchas cosas muy fuertes muy rápido. Y contigo no fue la excepción. Sin embargo, tú fuiste el único que en tan poco tiempo alcanzó a aceptarme a un punto que jamás creí posible.
Nuestros dos meses juntos fueron pura confianza, pasión, y, es necesario decirlo, un poco de lujuria también. Mas, lo que rescato de todo, es tu amor, puro y verdadero, y nuestra alegría, espontánea y absoluta.
Hasta hace cinco minutos iba a dormirme. Me había decidido a apagar el notebook, pero entonces recordé la página donde tienes las fotos de San José de Maipo -tengo el link guardado-.
Me dije a mi mismo: "si las veo, lloraré. Pero no creo que sea demasiada tortura mirarlas por un ratito".
Increíblemente, ahora estoy riendo como hace tiempo no lo hacía.
Te extraño cosho. Y ver de nuevo esas fotos en HD me hizo recordar algo que necesitaba recordar, y que, estúpidamente, escondí con todos tus recuerdos también: nuestra felicidad, tú felicidad.
Creo que una de las cosas que más me enamora de ti, es tu sonrisa, y el sonido de tus carcajadas.
Son 19 fotos solamente. Pero ahora las veo, miro tu cara y me doy cuenta que no quiero otra cara para mi vida.
Llámenme inmaduro, cursi, loco, depravado, pedófilo, homosexual, maricón, monstruo, incluso llámenme ladrón si quieren. Pero si tengo que robarme tu corazón para tenerte cerca mío, lo haría un millón de veces.
Y todas las penas del infierno, porque contigo... contigo soy.
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