15 de agosto de 2010

Llama


-Le mentí.- confesó.- diciéndole que no le quería ver más. Luego le mentí de nuevo diciéndole que no lo había dicho yo. Volví a mentir diciéndole que nunca le diría algo como lo que "le dijeron".- recalcó.

-¿Por qué?.- pregunté.

-Porque soy una cobarde...- una extraña pausa, parecía pensar lo que diría a continuación.- Porque no sé seguir adelante sin él, porque tengo miedo de necesitarlo, porque tomé una decisión, y me arrepentí al instante, luego intenté reparar el daño, pero luego solo me doy cuenta que las cosas siguen iguales, y solo soy yo la que lo necesita, soy solo yo la que lo ama.

-Ahora, ¿que piensas hacer?- pregunté con delicadeza.

-Esperar, a ver si mi corazón lo olvida tan rápido como se enamoró de él.- se detuvo, miró al cielo con lágrimas en los ojos.- de lo único que estoy segura.- dijo entre sollozos.- de... de lo único que estoy segura ahora... es que mi corazón quema como nunca lo ha hecho, y sé que yo misma, encendí esa llama.


Nos levantamos de ese parque, dejando la banca manchada con sus lágrimas atrás, yo la abracé, porque poco a poco comenzaba a aceptarla, a quererla, a vivir con ella...

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