1 de septiembre de 2009

Un viejo cliché.-

Siempre digo lo mismo, y no me voy a cansar de repetirlo.
Que irónica llega a ser la vida a veces.
Piensenlo de esta manera
No habrian pobres, si no hubieran ricos
No habría tristesa, si no hubiera felicidad
No habría odio, si no hubiera amor
No habría luz, si no hubiera oscuridad
No habría amargura, si no existiera lo dulce
Y que influenciado se ve el alter-ego de cada situación con su antagonista.
Tal vez la vida tiene que ser así para finalmente enseñarnos algo, para que comprendamos algo.
Nadie sabe qué puede ser, y yo tampoco tengo una idea.
Pero continuo con mi viejo cliché
Que irónica llega a ser la vida a veces.-

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